La paz de saber que no duermen solos

Regálales noches llenas de calma con un abrazo suave que les dé seguridad, y una fe sencilla que les enseñe que nunca están solos, ni siquiera en sus sueños.

100% hecho con amor | Fe y consuelo | Nunca están solos | 100% hecho con amor | Fe y consuelo | Nunca están solos | 100% hecho con amor | Fe y consuelo | Nunca están solos | 100% hecho con amor | Fe y consuelo | Nunca están solos |

Tu compra ayuda a más niños

Con cada peluche que compras, contribuyes a que podamos donar peluches a niños en situación de pobreza a través de Acompartir.es

Queremos que todos los niños del mundo conozcan a su Madre del cielo, que los cuida y protege. Tu compra nos ayuda a llevar ese abrazo a niños enfermos, en países en guerra, viviendo situaciones difíciles o sin nadie que pueda regalárselo.

Nuestra historia

OMYGOD nació de una necesidad real en casa. La idea vino de mi hija mayor, Olivia, que con 5 años, pasaba por una etapa difícil de pesadillas constantes y un día me pidió algo que me dejó alucinada: un peluche de la Virgen para sentirse protegida. Al darnos cuenta de que no existía nada igual en el mercado, supimos que teníamos que hacerlo realidad.

Nuestra misión

Creemos que se puede aprender a confiar en Dios desde lo cotidiano: un abrazo antes de dormir, un momento de calma o la sensación de que alguien les cuida. Con nuestros peluches, queremos ofrecer a los más pequeños la seguridad de que nunca están solos. Es una forma sencilla y tierna de acercarles a la fe de una manera bonita y cercana.

¿Por qué transmitir la fe a los niños?

Se sienten incondicionalmente amados

Saber que Dios les quiere les hace sentir valiosos y únicos, formando poco a poco personas más libres y capaces de amar.

Duermen tranquilos y seguros

La fe actúa como un abrazo invisible que devuelve la calma, haciendo que las pesadillas ya no asusten tanto al tener a quién pedir protección.

Nunca están solos

Sienten que una presencia cercana les acompaña siempre, dándoles una fuerza interior en el colegio, en la oscuridad o en los días difíciles.

Aprenden a confiar y a perdonar

Viven la fe como una relación natural que les da esperanza ante la confusión y les enseña a perdonar a los demás al sentirse ellos mismos perdonados.

Descubren una alegría profunda

Experimentan una paz interior y una felicidad que brota desde dentro, les hace brillar y no dependen de cosas materiales.

Crecen con valores auténticos

Aprenden a ser buenos y a compartir de forma natural, no porque sea una lección o una obligación, sino porque lo sienten en el corazón.

"Ahí tienes a tu madre"

Juan 19:27

Dicen sobre nosotros

Lisi, madre de Lulú

Me ha llegado la Virgencita y es una auténtica monería. Es un regalo ideal tanto para el nacimiento como para el cumpleaños de un niño. Además, el manto de gasa le da un toque especial y ayuda a que los pequeños se relajen y se duerman. ¿Y qué mejor que hacerlo acompañados de la Virgen?

María, madre de dos niñas

"Desde que tiene su peluche, las pesadillas han desaparecido. Ese abrazo invisible le devuelve la calma cada noche y por fin todos dormimos tranquilos."

Luis, padre de Clara

"Cuando se despierta con miedo, habla con ella para que se lleve sus pesadillas y enseguida se queda tranquila. Le da muchísima seguridad."

Momentos de felicidad

Cada sonrisa nos recuerda por qué hacemos lo que hacemos. Gracias por compartir estos momentos tan especiales con nosotros.

¿Tienes fotos con tu peluche? ¡Compártelas con nosotros en redes sociales!

¿Quieres vender el peluche “María, Madre mía” en tu tienda?

Si te interesa venderlos en tu tienda o incluirlos en tu catálogo, déjanos tus datos y te enviaremos toda la información sobre condiciones para distribuidores.